Tener un negocio implica tomar decisiones que no siempre parecen urgentes, pero que pueden tener consecuencias importantes conforme el proyecto crece. Una de ellas es decidir cuándo y cómo proteger el nombre con el que tus clientes identifican tus productos o servicios.
Por eso, una campaña reciente del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) puede resultar de interés para determinadas empresas y emprendedores: ofrece un 90% de descuento en las tarifas de solicitud de registro de marca, aviso comercial y publicación de nombre comercial, bajo las condiciones de participación de la convocatoria.
La campaña Marcas para el Bienestar 2026-III | Hecho en México, difundida en redes sociales del IMPI, señala que está dirigida a personas físicas y morales que cuentan con autorización de la Secretaría de Economía para utilizar las marcas de certificación HECHO EN MÉXICO y MADE IN MEXICO.
El periodo para hacer efectivo el descuento va del 5 al 16 de octubre de 2026. Por tratarse de una promoción con plazo definido, es importante revisar los requisitos y el procedimiento antes de iniciar el trámite.
Pero hay algo que conviene tener presente: un descuento puede facilitar el registro de una marca, pero no sustituye el análisis necesario para decidir qué registrar ni garantiza que la solicitud será aprobada.
¿En qué consiste el descuento del IMPI?
La campaña contempla una reducción del 90% en la tarifa correspondiente a tres trámites:
- Solicitud de registro de marca: para buscar protección sobre un signo que distingue productos o servicios.
- Solicitud de registro de aviso comercial: para proteger, cuando cumple los requisitos legales, una frase u oración que se utiliza para anunciar productos o servicios.
- Publicación de nombre comercial: para el nombre con el que se identifica un establecimiento industrial, comercial o de servicios, conforme al régimen aplicable.
La publicación difundida por el IMPI establece que el beneficio está sujeto a contar con autorización para utilizar las marcas de certificación HECHO EN MÉXICO o MADE IN MEXICO. Por ello, no debe interpretarse como un descuento abierto automáticamente a cualquier persona que tenga un negocio en México.
Tampoco significa que los tres trámites sean equivalentes. Cada uno tiene una función distinta y la elección depende de aquello que se pretende proteger.
¿Quién puede aprovechar la campaña?
De acuerdo con la información de la publicación, pueden participar las personas físicas y morales que cuenten con la autorización de la Secretaría de Economía para utilizar las marcas de certificación señaladas.
Esto significa que tener un negocio mexicano, fabricar productos en el país o utilizar informalmente la expresión “Hecho en México” no demuestra, por sí solo, que se cumplen las condiciones de esta campaña.
Antes de iniciar el procedimiento, conviene verificar:
- Que se cuenta con la autorización correspondiente para utilizar la marca de certificación.
- Que se cumplen los requisitos establecidos en la convocatoria aplicable.
- Que el trámite que se pretende realizar corresponde a una necesidad real del negocio.
- Que se puede completar el procedimiento dentro del periodo de vigencia del beneficio.
La publicación indica que el descuento estará disponible hasta el 16 de octubre de 2026. Si estás considerando participar, no conviene dejar la revisión de requisitos para el último día.
Registrar una marca no es lo mismo que obtener la autorización de Hecho en México
Este punto merece especial atención.
La marca de certificación HECHO EN MÉXICO o MADE IN MEXICO se relaciona con la autorización para utilizar esos distintivos bajo las condiciones correspondientes.
En cambio, registrar una marca propia ante el IMPI tiene como finalidad obtener protección para un signo que distingue productos o servicios, de acuerdo con el alcance del registro concedido.
Son procedimientos distintos y cumplen funciones diferentes.
Por ejemplo, una empresa puede tener una marca propia para comercializar sus productos y, además, contar con autorización para utilizar una marca de certificación en los casos permitidos. Una autorización no sustituye automáticamente a la otra.
Por eso, antes de considerar el descuento como una oportunidad para registrar un nombre, es importante determinar qué signo se quiere proteger, quién será su titular y para qué productos o servicios se utilizará.
Antes de registrar tu marca, hay tres preguntas que conviene resolver
1. ¿El nombre que utilizas puede registrarse?
Que un nombre esté disponible en redes sociales o que no hayas encontrado un negocio con el mismo nombre en tu ciudad no significa que esté disponible para registro.
Es necesario revisar los antecedentes pertinentes y analizar si existen marcas anteriores iguales o semejantes que puedan representar un obstáculo, entre otros requisitos legales.
Este análisis también ayuda a evitar que se invierta dinero en una identidad que después tenga que modificarse.
2. ¿Qué necesitas proteger exactamente?
No todos los negocios necesitan registrar lo mismo.
En algunos casos, el elemento principal es el nombre con el que se identifica el producto. En otros, puede ser relevante proteger una frase publicitaria o analizar la protección del nombre de un establecimiento.
La decisión depende de cómo se utiliza el signo, de la actividad y de los objetivos del negocio.
Elegir el trámite únicamente porque tiene descuento puede llevar a solicitar una protección que no corresponde con la necesidad real.
3. ¿Quién debe ser el titular?
Si el negocio se desarrolla a través de una sociedad, una persona física o un proyecto compartido, conviene definir desde el principio quién será titular del registro.
Esto es especialmente relevante cuando hay socios, colaboradores o planes de crecimiento.
El nombre puede haberse creado entre varias personas, pero el registro tendrá un titular determinado. Aclarar esa decisión desde el inicio ayuda a evitar problemas futuros sobre el uso y la administración de la marca.
El descuento es una oportunidad, pero la decisión debe tener sentido para tu negocio
Una tarifa reducida puede facilitar que una empresa dé un paso que había pospuesto. Sin embargo, la protección de una marca no debería depender exclusivamente de que exista una promoción temporal.
Si el nombre identifica una parte importante del negocio, si ya se invierte en posicionarlo o si existen planes de crecimiento, puede ser conveniente analizar su protección con independencia de la campaña.
El descuento puede ayudar con el costo del trámite, pero no reemplaza la búsqueda de antecedentes, la elección adecuada de productos o servicios ni la revisión de los requisitos de la solicitud.
También es importante recordar que presentar una solicitud no equivale a obtener el registro. La concesión corresponde al IMPI, que debe revisar el cumplimiento de los requisitos aplicables.
¿Vale la pena aprovechar la campaña?
Puede ser una oportunidad relevante para quienes cuentan con la autorización requerida y tienen pendiente proteger una marca, un aviso comercial o un nombre comercial.
Pero antes de iniciar el procedimiento, lo recomendable es revisar la convocatoria, confirmar la elegibilidad y definir qué se pretende proteger.
En materia de propiedad industrial, una decisión bien planteada puede evitar gastos innecesarios y contribuir a que la identidad comercial del negocio tenga una base más sólida.
El descuento reduce el costo de una solicitud; el análisis previo ayuda a decidir si esa solicitud es la adecuada.
Si tu negocio está creciendo y quieres proteger el nombre con el que te conocen tus clientes, este puede ser un buen momento para revisar tus opciones y determinar qué trámite corresponde a tus objetivos.
La información contenida en este artículo es de carácter informativo y no constituye asesoría jurídica formal.
