Los contratos establecen reglas para una parte importante de las relaciones que permiten operar a una empresa.
Una relación comercial también necesita estructura.
Nuestro trabajo comprende la elaboración, revisión y análisis jurídico de contratos y documentos relacionados con operaciones comerciales, prestación de servicios, proveedores, clientes, colaboradores, socios y otras relaciones empresariales.
Cada documento forma parte de una relación concreta y responde a una operación determinada. Por ello, su análisis requiere comprender qué se pretende establecer, quiénes participan y cómo funcionará aquello que se está documentando.
Más allá del documento.
El análisis contractual no se limita a revisar cláusulas. Consideramos la operación que existe detrás del documento, las obligaciones que se pretenden establecer, los riesgos involucrados y las consecuencias que pueden derivarse de cada disposición.
El propósito es que el contenido jurídico pueda entenderse dentro de la relación que pretende regular y no únicamente desde la redacción aislada del documento.
Un contrato debe responder a la realidad de la relación que pretende ordenar.
Cada operación tiene su propio contexto.
Cada relación empresarial tiene características particulares. Por ello, los documentos jurídicos deben responder a la operación concreta y establecer con claridad las reglas que corresponden a las partes.
Operación, obligaciones y responsabilidades
El análisis de una relación contractual considera no sólo lo que las partes acuerdan, sino también la forma en que esas obligaciones deberán funcionar dentro de la operación.
El contrato como herramienta de operación.
Un contrato puede contribuir a ordenar una relación comercial cuando sus obligaciones, responsabilidades y mecanismos de actuación corresponden con la realidad de la operación.
Comprender la relación antes de estructurar el documento.
La información publicada en este sitio tiene carácter informativo y no constituye, por sí misma, asesoría jurídica para un caso concreto.